Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas
Sexto período de sesiones
Nueva York, 14 a 25 de mayo de 2007
Tema especial: “Territorio, tierra y recursos naturales”
DECLARACIÓN DE LA ORGANIZACIÓN PAYIPIE ICHADIE TOTOBIEGOSODE
(OPIT) - PARAGUAY
Estimados Miembros del Foro Permanente, distinguidos representantes de comunidades y pueblos indígenas, de organizaciones indígenas, Miembros Estados de la ONU y otras instituciones interesadas, agradecemos esta oportunidad de presentarnos ante este órgano internacional y especialmente la ocasión que tenemos para decir nuestras palabras sobre este tema tan importante para nuestro pueblo, para todos sus miembros. Sin el titulo legal de nuestras tierras, sin el control y el acceso a nuestras tierras y recursos naturales, nuestra existencia seguirá gravemente amenazada. Sin medidas seguras para la protección de nuestros bosques, para prohibir y evitar contactos forzados, nuestros familiares que viven en el monte, aislados, seguirán en peligro. Como Organización Payipie Ichadie Totobiegosode (OPIT), en representación del pueblo Ayoreo Totobiegosode, agradecemos a los miembros de este Foro la atención especial que han dirigido a este tema de los pueblos indígenas aislados en sus dos últimos períodos de sesiones y en sus informes y recomendaciones finales.
Mi nombre es Porai Picanerai y vinimos junto con Gabide Etacori y Chagabi Etacori desde muy lejos para contar de la situación actual con nuestra tierra y nuestras experiencias de contacto. Somos dos de los seis líderes de la Organización Payipie Ichadie Totobiegosode (OPIT), que representa al grupo Totobiegosode del pueblo Ayoreo que vive en el norte de la región del Chaco en el Paraguay. Los Ayoreo Totobiegosode siempre vivimos en esa región y sabemos usar el monte, conocemos como recolectar, como sembrar y como cazar. Sabemos lo que se puede comer y usar y sabemos lo que se debe cuidar. Siempre queríamos quedar en este lugar. Esta tierra no es nueva para nosotros, por que nuestros abuelos siempre vivieron allí. Queremos que nuestros hijos y nuestros nietos puedan vivir allí también.
Muchos de nosotros, incluso nosotros aquí presentes, fuimos sacados del monte por los misioneros y otros Ayoreo que estaban con ellos, primero en el año 1979 y después en el año 1986. Después de estos contactos nos enfermamos y muchos murieron, por que las costumbres de la gente no indígena eran desconocidas para nosotros. Otros parientes que viven en nuestras comunidades recién salieron en 1998 y 2004. También tenemos familiares que todavía eligen permanecer viviendo sin contacto y en aislamiento en el monte. Nosotros estamos muy preocupados por el futuro y seguridad de ellos, y queremos que puedan seguir viviendo como quieren. Ellos necesitan vivir tranquilos y que los bosques no sean cada vez más chicos. Además estamos preocupados sobre nuestra vida actual, los que ya tomamos contacto y estamos tratando todavía de ajustar nuestras nuevas experiencias. La historia de nuestro contacto con los no-indígenas y los otros indígenas que no son Ayoreo Totobiegosode ha sido de enfrentamientos. En el pasado tuvimos muchas guerras. Ahora queremos estar tranquilos en nuestras tierras.
En 1993 iniciamos los trámites jurídicos para reclamar la devolución de una parte de nuestro territorio ancestral en la zona del Alto Paraguay. Ya hemos formado las primeras comunidades en algunos sitios históricos. La primera comunidad, Arocojnadi, ya cumple diez años. El monte allá está cuidado, porque solo tocamos lo que necesitamos para nuestro sustento y conocemos lo que no hay que tocar. Pero los vecinos no-indígenas no tienen el mismo pensamiento. Un grupo de nuestros parientes que vivía aislado hasta 2004 se encontró con nosotros porque corrían siempre de las topadoras que estaban desmontando los lugares donde vivían. Pudieron quedarse con nosotros en nuestra tierra, en la parte que ya conseguimos, por la lucha larga que tenemos para nuestro monte.
Muchos dicen, especialmente algunos misioneros, que no necesitamos la tierra grande, ni los alimentos del monte, ni la cultura de antes, nuestra cultura de siempre. Pero nosotros sabemos lo que existe en el monte, y sabemos bien como andar en esas tierras.
Hemos conseguido que se asegure una parte pequeña de las tierras que reclamamos, pero otra gran parte sigue sin titularse y con fuertes amenazas de deforestación. El camino que hemos abierto con nuestra lucha, con los trámites, es con las leyes que reconocen nuestros derechos, especialmente el Estatuto de las Comunidades Indígenas, Ley 904/81, el Capítulo V “De los Pueblos Indígenas” de la Constitución Nacional en el Paraguay .y el Convenio 169 de la OIT. Con el apoyo de una organización paraguaya, Gente, Ambiente y Territorio (GAT), y de muchas otras instituciones y personas hemos conseguido en estos 15 años titular a nuestro nombre, como pueblo indígena, una parte de los bosques que reclamamos. Pero falta una parte importante y falta mayor protección para los recursos naturales de nuestras tierras. Las topadoras continúan trabajando cerca de los campamentos de nuestros parientes aislados y empresas abren caminos dentro de nuestro territorio ancestral. Habíamos solicitado esta titulación hace ya más de una década, y mientras esperamos el reconocimiento de nuestros derechos, nuestras tierras y recursos son vendidos y destruidos por terceros.
Tomamos ésta oportunidad para contar que hemos firmado un acuerdo con varios organismos del Estado paraguayo y se ha formado una Mesa con varias instituciones, donde también están organizaciones privadas solidarias, para lograr la legalización de nuestras tierras, la protección de nuestros montes y de nuestros parientes aislados. Agradecemos al Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas, PNUD de Paraguay, que está apoyando está Mesa como organismo que facilita el diálogo. Al respecto, queremos señalar que sólo con el esfuerzo y la colaboración de todos, lo que incluye a la comunidad internacional, se podrá lograr comprar y asegurar la legalización de las tierras que faltan. Esperamos poder regresar el año próximo y junto con el Gobierno de Paraguay poder contar el cumplimiento de este acuerdo y de las soluciones alcanzadas.
Queremos recordar también que en las últimas recomendaciones del Foro Permanente los estimados expertos instaron “a los gobiernos, el sistema de las Naciones Unidas, la sociedad civil y las organizaciones de los pueblos indígenas a que cooperen para garantizar inmediatamente la prohibición efectiva de la injerencia externa, la agresión, la asimilación forzosa y los actos y procedimientos de genocidio”, los expertos añaden que “las medidas de protección deberían comprender la salvaguarda de su entorno natural y los medios de vida, y servicio móviles de atención sanitaria que sean invasivos al mínimo y se presten con sensibilidad cultural.” Debido a la situación especial de nuestros parientes que viven en aislamiento y también de los aproximadamente 70 pueblos indígenas que siguen viviendo en aislamiento, los que se encuentran en situación semejante a la nuestra, aprovechamos esta oportunidad para:
solicitar que el Foro Permanente reafirme esta recomendación en su próximo informe y que recomiende también que los Estados Miembros de la ONU entreguen informes al Foro Permanente y al Relator Especial de la ONU sobre la Situación de los Derechos Humanos y las Libertades fundamentales de los Pueblos Indígenas sobre (1) los mecanismos que utilizan para proteger los territorios y derechos de los pueblos aislados y en contacto inicial dentro de sus fronteras y (2) las medidas tomadas por el Estado para asegurar que tales mecanismos están elaborados, implementados y monitoreados con la cooperación y consulta de los otros pueblos indígenas del país, especialmente aquellos que son parientes de las comunidades aisladas.
Agradecemos otra vez a todos ésta oportunidad de hablar, de decir nuestra palabra, ante este órgano tan importante para nuestro pueblo Ayoreo Totobiegosode, para los pueblos indígenas que viven en el Paraguay y para los otros pueblos indígenas del mundo.
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La Organización Payipie Ichadie Totobiegosode (OPIT), es una organización con Personería Jurídica, constituida en el año 2005 para proteger los derechos humanos de los indígenas Ayoreo Totobiegosode que viven en el Paraguay. Entre los Ayoreo Totobiegosode se incluyen sub-grupos que salieron del monte en las últimas décadas y aquellos que permanecen viviendo sin contacto en el monte, en aislamiento. OPIT tiene entre sus objetivos Buscar el bienestar de los Ayoreo Totobiegosode; Defender y proteger el territorio de los Ayoreo Totobiegosode y sus comuidades; y Proteger a sus parientes que viven en le monte sin contacto y su derecho a permanecer en dicha condición y vivir libremente de acuerdo a su cultura. Los líderes de la OPIT son Gabide Etacori, Ducubaide Chiquenoi, Porai Picanerai, Ingoi Etacori, Esoi Chiquenoi y Orojoi Etacori.
Para más información, favor contactar OPIT, 892 Fernheim, 9300 Filadelfia, Paraguay, Teléf: 595 0491 32599; Correo payipieichadie@gmail.com.